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PostHeaderIcon Volante bimasa

¿Que síntomas tiene la avería del volante bimasa?

Un síntoma de un volante bimasa averiado es ruido al pisar el  embrague con el motor en marcha en punto muerto y el coche parado. Un  ruido como de “carraca” metálica indicaría avería en el bimasa o con un poco de  suerte sólo de otros elementos del embrague (collarín, etc.) Otro síntoma bastante evidente es cuando al parar el motor con la llave de  contacto se escucha un “clack-clack-clack” proveniente del vano motor en los  instantes que el motor se para. Un volante bimasa levemente averiado producirá un zumbido y  vibraciones que se transmitirán a través de toda la cadena cinemática.  Se pueden percibir sobre todo en la zona de los pedales, pero también en el  volante, asiento, etc. Para aislar estas vibraciones provenientes del bimasa de  otras posibles averías, deberemos probar el coche en punto muerto. Al ralentí  las vibraciones serán grandes e irán disminuyendo en intensidad pero aumentando  en frecuencia a medida que se acelera el motor. De cualquier forma, un volante bimasa puede diagnosticarse al 100%  una vez desmontado.  

¿Y…para que sirve el bimasa?

Cada vez más coches llevan embrague con volante bimasa. Los  motivos son principalmente que aumentan el confort acústico, amortiguan las  vibraciones y los tirones. Se usa principalmente en motores Diésel por ser más “rudos”. El mayor enemigo del volante bimasa es un par motor alto, por ello  resulta contradictorio que cada vez se instalen más en los motores Diésel, que  tienen mucho par y por tanto tendencia a averiarlos. De hecho, en el mercado existen varios kits de transformación para  sustiuir un volante bimasa por uno monomasa más fiable….pero más  incomodo, ruidoso, etc. El volante bimasa también puede resultar dañado por un calentón  excesivo del embrague (haciéndolo patinar innecesariamente) o por haber apurado demasiado el disco del embrague, hasta el punto de que  los remaches del forro rocen con el bimasa o de tanto patinar abrasen la  superficie. Por ello, un último consejo: si notamos algo raro en el embrague,  quizá deberíamos hacerlo revisar. Un buen diagnóstico a tiempo puede ahorrarnos la sustitución del bimasa, si por ejemplo, dañamos el bimasa por no cambiar el disco del embrague a  tiempo.

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